MOTIVACIÓN
La motivación es una experiencia subjetiva con manifestaciones cognitivas, fisiológicas y conductuales que, partiendo, bien de los elementos del ambiente (estímulo), bien de aspectos del propio sujeto, empuja o atrae a éste a realizar una actividad o a comportarse con una conducta.
La motivación, es considerada como una variable ponderosa, no observable directamente, que hace referencia a estados internos del organismo y que son los responsables de los cambios conductuales que pueden ser biológicos o cognitivos, ha sido objeto de máxima atención desde el comienzo de la psicología científica.
La motivación para aprender es la fuerza interior, originada por un estímulo o una necesidad del sujeto, que impulsa o atrae a éste para que comience un nuevo aprendizaje. En la motivación cabe considerar aspectos muy diversos:
- Fenomenológicos, es decir, relacionados con el deseo, necesidad.
- Fisiológicos, relacionados con la actividad interna, fundamentalmente del sistema nervioso, que provoca las necesidades físicas.
- Energéticos, es decir, relativos a la activación del comportamiento, como si se tratara de una fuerza.
- Vectoriales, o de direccionalidad y de persistencia del comportamiento.
- Funcionales, de consecución de metas.
- Restrictivos en el tiempo o en el proceso, relativos a la condición de temporalidad o reversibilidad de la motivación y de su conceptualización por contraste frente a otros procesos del sujeto.
- Descriptivos, incidiendo en las causas y en los determinantes de la motivación.
- Relativos a la importancia de las distintas características de la motivación.
- De relación del proceso de la motivación con otros procesos.
FACTORES RELACIONADOS CON LA MOTIVACION ESCOLAR.
La motivación es un tema difícil de analizar porque son muchos los factores que favorecen o interfieren en el deseo por aprender, y todos ellos determinan si el alumno estará o no motivado para aprender.
1. Factores relacionados con las características del alumno. Toda conducta de aprendizaje esta basada en diferentes características personales del sujeto que inciden en su mayor o menor motivación intrínseca. Estas conductas podemos clasificarlas en tres niveles: el afectivo, donde se encuentran los sentimientos y emociones positivos o negativos respecto a la escuela, las tareas escolares y el aprendizaje en general, y la mayor o menor autoestima; el cognitivo, donde se manifiestan las expectativas de éxito o de fracaso y las características propias del sujeto como la curiosidad o el interés; y el de la personalidad, con la modificación del autoconcepto y la satisfacción o no de las necesidades del yo.
2. Factores relacionados con el tipo de aprendizaje. Las personas no funcionamos igual ante cualquier tipo de aprendizaje, sino que existen situaciones mas o menos eficaces dependiendo de factores como el nivel de estimulación que proporcionan, la complejidad y dificultad que presentan, el hecho de que se trate de contenidos intrínsecamente significativos, de la forma en como nos son presentados, o del tipo de evaluación que esperemos tener después del aprendizaje.
3. Factores relacionados con los compañeros. El grupo de iguales ofrece posibilidades de interacción que permitirán desarrollar capacidades como la empatía, ser capaz de reconocer los sentimientos ajenos y establecer relaciones afectivas y emocionales, pero además ofrece información al sujeto sobre sí mismo.
4. Factores relacionados con el profesor. Tanto los aspectos de índole personal (la empatía, la amabilidad en el trato, el sentido de su eficacia, etc), como los didácticos (organización del material, claridad en las exposiciones, etc) y los de interrelación (tipo de disciplina, aplicación de recompensas, etc) incluyen en la aparición y posterior mantenimiento del interés hacia la materia que imparte y hacia el aprendizaje en general.
5. Factores relacionados con la familia. A medida que el niño crece los padres colaboran en el desarrollo de su autoconcepto académico a través de su nivel de implicación que hace referencia a comentarios sobre su capacidad, al apoyo que le ofrecen, a la valoración de la educación y al tipo de relación que mantienen con la escuela. Por otra parte el estilo educativo de los padres, la forma de educar a sus hijos, influirá directamente en el desarrollo de su personalidad afectando a aspectos como la autorregulación, independencia, confianza en sí mismo, etc, que determinarán su motivación escolar.
El determinante inmediato de cualquier conducta motivada es la intención del sujeto, que integra a todos los anteriores, además de la actitud del sujeto hacia esa conducta, las normas subjetivas en relación con ella y la motivación para actuar conforme a estas ultimas.
TIPOS DE ALUMNOS SEGÚN LA MOTIVACION.
Se pueden considerar los siguientes tipos:
Alumnos que no necesitan de muchos estímulos motivadores.
Alumnos que necesitan motivos poderosos para centrarse en los estudios.
Alumnos estables en su dedicación a los estudios.
Alumnos que no se impresionan por los medios que motivan a la mayoría de la clase.
Alumnos fácilmente motivables, pero sin constancia: decrece en ellos el interés a medida que se avanza en el desarrollo de los temas.
LA MOTIVACION ESCOLAR.
El interés por la motivación escolar ha ido creciendo paulatinamente hasta llegar a disfrutar de un estatus independiente de los que hoy en día constituye una importante área de investigación, tanto a nivel básico como aplicado.
La motivación es un factor más que contribuye a entender la variabilidad en el aprendizaje y en el rendimiento de los diferentes sujetos.
De este modo, según se piense que un alumno está o no motivado hacia el aprendizaje, predecimos que desarrollará actividades tendentes a la adquisición de conocimientos, o que se desentenderá de ellas, creando en los docentes determinadas expectativas de éxito o de fracaso.
La motivación es considerada en el ámbito escolar como un medio para promover el aprendizaje al:
- Determinar la realización de tareas y actividades educativas.
- Contribuir a que el alumno participe en ellas de forma activa y persistente.
- Posibilitar el aprendizaje y la adquisición de conocimientos y destrezas.
Posibilitar la explicación, predicción y orientación de las conductas que el alumno manifiesta en el ámbito educativo.
La motivación escolar surge cuando el sujeto interactúa adecuadamente con las personas (profesores, compañeros) y con los objetos, materiales, etc, que encuentra en el ámbito educativo.
TIPOS DE MOTIVACIÓN
Se ha establecido una distinción entre la motivación intrínseca y la extrínseca teniendo en cuenta que la diferencia esencial reside en si las causas que mueven al alumno parten del interior del sujeto, de sí mismo (intrínseca) o dependen de las condiciones ambientales o de otras personas (extrínsecas).
- La motivación extrínseca.
La conducta motivada extrínsecamente esta dirigida y fomentada por reforzadores externos, de forma que al sujeto no le interesa la conducta en si misma, sino las consecuencias que se derivan de ella. En la motivación extrínseca la activación, regulación, dirección y mantenimiento de la conducta dependen de agentes o acontecimientos que no son inherentes ni al sujeto ni a la tarea. El motivo del aprendizaje no es lo que se aprende sino las consecuencias de haberlo aprendido.
Muchos de los alumnos realizan determinadas conductas para obtener una recompensa o evitar una sanción, no les interesa aprender una determinada materia, sino que asumen el aprendizaje en función de los beneficios que les reportará.
- La motivación intrínseca.
La conducta motivada internamente esta dirigida por motivos personales y por la satisfacción que siente posteriormente el sujeto tras dicha actuación. La motivación intrínseca se encuentra por tanto dirigida por refuerzos internos y normalmente genera una motivación creciente para continuar desarrollando dicha actividad, ya que se considera recompensante en si misma, bien por disfrutar realizándola o por el sentido de logro que se alcanza al realizarla.
Se la puede definir como una tendencia natural de procurar los intereses personales y ejercer las capacidades y al hacerlo, buscar y conquistar desafíos.
Los alumnos con este tipo de motivación estudian para aprender, disfrutan con ello y viven el aprendizaje como un reto personal, su meta o móvil es aprender, no obtener una recompensa por hacerlo. Prefieren los retos, lo desconocido, disfrutan aprendiendo.
A pesar de ser claras las ventajas de la motivación intrínseca no debemos caer en la tentación de infravalorar la motivación extrínseca en el campo escolar. Se suele afirmar que aprender por aprender constituye el aprendizaje más eficaz y hasta cierto punto es verdad. Pero no hay nada malo en la motivación extrínseca siendo especialmente valiosa en los primeros estadios de una actividad. Ambos tipos existen y son importantes por lo que deben intentar fomentarse entre los estudiantes.
- La motivación internalizada.
Frente a la división antes mencionada respecto a los tipos de motivación, cabe incluir otra, la internalizada, que se sitúa entre ambas aunque más cercana a la intrínseca por tratarse también de un tipo de automotivación.
La motivación internalizada supone que el sujeto asume a nivel personal, como propios, ciertos valores y actitudes porque ha llegado a considerarlos importantes tras un periodo en que ha convivido con los mismos. Los padres y profesores como agentes socializadores, han puesto en contacto al alumno con dichos valores y han hecho uso de refuerzos externos para conseguir inculcarlos. Si en un principio era necesaria la sanción, el premio o la vigilancia externa, llega un momento en el que el sujeto es capaz de iniciar y mantener la conducta por sí mismo ya que la considera importante gracias ha que ha hecho suyos los valores de sus educadores.
Para terminar incluiremos unas conclusiones acerca de la motivación y su significado en el ámbito escolar.
Hablar de motivación y de cómo aumentarla o mejorarla es un tema que puede tomar dos
derroteros: el banal y el sensato.
El banal es cuando por principio se cree que el origen de la desmotivación del alumno esta en el alumno mismo; se piensa que el alumno estará motivado si se le hace la tarea atractiva, hay un buen clima de clase, el profesor mantiene un liderazgo atractivo, etc; y se acaban dando una serie de técnicas de gestión del aula que de motivación
no tienen nada.
El camino sensato parte de darse cuenta de que cuando un alumno esta desmotivado no es solo responsabilidad del propio alumno, sino también del profesor, en la medida en que no saben aprovechar la poca o distinta motivación que hay en él, sin olvidar que los compañeros de clase,
la familia, sus amigos o el barrio donde vive puedan dar o quitar las ganas de estudiar.
Las consecuencias de una falta de motivación no son solo el bajo rendimiento o los problemas personales y familiares que puede acarrear, sino también, sencillamente, la desmotivación
recurrente para volver a estudiar.
Como ya se ha dicho no existe o hay una sola motivación que valga para todo, quizás habrá una sola que remanifiesta de diferentes formas, pero actualmente no hay prueba de ella. Esto conduce a resaltar la necesidad de conocer y utilizar diversos recursos, no solo por si
uno no funciona, sino porque situaciones y alumnos hay muchos.
Todos estos factores influyen en la motivación del alumno
para estudiar, y para todos ellos tenemos algo que se puede hacer para motivarles.
No hay comentarios:
Publicar un comentario